viernes, 25 de agosto de 2017

POÉTICA


 

Amadeo Modigliani



 De lo más profundo, del más recóndito y apartado lugar de la mente,
de la sangre o del alma, sin saber cómo, ni porqué surge un verso;
un roce, una caricia, una luz que brota, un signo. Y con él la Memoria,
esa moneda que -como el maestro Borges dijera-,
nunca es la misma, llenándote de imágenes, mordiéndote
hasta ubicarse, hasta quedar dulcemente encajada, cercada
de silencios y recuerdos.

 Es entonces cuando el verso deja de ser verso,
arrastrado por un sin fin de ideas, sensaciones, colores y olores
que brotan como espuma, que te apresan y te inundan de palabras.

Y he aquí el Poema; ese trozo de alegría, de dolor, esperanza o deseo...
verdad o mentira -ya lo dijo Pessoa- que trasciende en el espacio y en el tiempo,
que se asienta y adquiere vida propia.
A veces, pasa el tiempo y sientes que se aleja. No lo reconoces
y notas como un frío su abandono;  tú lo aceptas como un milagro.

                                                                     Isabel de Rueda


 
 
 

REFLEXIONES ACERCA DE LA POESÍA


   Si miro hacia atrás en el tiempo, con el deseo un tanto reflexivo de saber el porqué de esta inclinación mía hacia la poesía, tendría que transportarme a aquellos primeros flirteos con un mundo que sospechaba etéreo e intangible, pero que a la vez sentía palpable y visible en cuanto al cúmulo de sentimientos que a veces un poema era capaz de despertar en mí.

   El misterio como primera fuerza o motor. Un misterio que reside sobre todo en la música, en el ritmo interno de un poema. Dejarte arrastrar por unos versos y luego intentar comprender el impulso, la razón o la magia que hizo posible que ciertas palabras y no otras formaran parte imprescindible de ese pequeño universo que es el poema.


Luego, está el enigma absoluto del hombre, el enigma de mi propia existencia y el poema que florece de ese fondo de huesos, músculos, sangre...que conforma la materia humana y que trasciende el tiempo y el espacio de aquella emoción inicial que le dio vida.


Leonor Fini
                                                                             
 De todos modos, encontrar cuáles fueron las causas o esas primeras motivaciones que me impulsaron a comprar ese mi primer libro de poemas, no es algo que realmente hoy me preocupe. Quizás, el deleite que conlleva encontrar otro sentido, otra voz a ciertas palabras que se me antojan vanas en el quehacer cotidiano y que, en el entramado de un poema, no sólo recuperan su valor inicial, sino que ascienden a otras dimensiones antes por mí insospechadas.

DEL LIBRO PISADAS SOBRE LIENZO

Yo amaré también en árbol o en pájaro cuando mi piel descanse en otras islas.                                    Julia Uceda ABISMO ...