sábado, 16 de septiembre de 2017

DEL LIBRO PISADAS SOBRE LIENZO

Yo amaré también en árbol o en pájaro
cuando mi piel descanse en otras islas.
                                   Julia Uceda

ABISMO

Porque también los dioses le fallaron
y una sola quietud en lo más alto
de su ser le advertía
de ese hermoso jardín, aún intocable,
donde nada perece sino el frío.
Y dispuso morir y resignarse
y volverse al abismo y ser un astro
y abrazar la quietud,
ser la noche junto a todos los días.
Ser tan sólo
la pirámide quieta,
la penumbra dormida, la callada
longitud de una sombra.

CUANDO LLORO

Cuando lloro
imagino la muerte
y no es terrible el silencio;
la quietud pausada,
los cipreses que velan...
No es terrible, las flores enlazadas
en el negro de un luto.
No es terrible no ser.

NO LA TOQUES

Un puñado de pétalos sangrando,
una espada en el vientre,
un dolor eclipsado, un vino
tomado a destiempo.
Todo ese nacer ya desgajado;
tronchada está la rosa, no la toques.
Ahora donde un labio allí se posa
y el beso de la muerte es su refugio.

Isabel de Rueda
Dibujo Celia Aguilar


lunes, 4 de septiembre de 2017

POEMAS SOBRE LA MATERNIDAD

Aquí os dejo tres poemas sobre la maternidad que escribí en su día e inspirados en mi  bella amiga Rocío.


Gustav Klitmt


MATERNIDAD

I

Crece dentro de mí, por eso
es que llevo
un amanecer puesto en los ojos,
y le escribo y le pinto palabras...
Cada noche
un trocito de padre se deshace
en mi vientre;
le acaricia, le habla, le canta...
No importa si Alma está dormida
o si le escucha,
porque él sabe -dijo ella-
que existen otras formas más sutiles
de adentrarse al amor.

 
 
II

Descalza,
bajo un mar de luna en esa danza
circular de misterio se mostraba
a mis ojos.
Alma, acaso sonreía en esa isla
confortable de espera.
Los cráteres del sueño
que habitaban en su vientre
contenían
la grandeza del astro,
ese enigma que la noche otorgaba.

III

Un trocito de ser, amiga, hoy te contiene,
te alimenta
y te agranda los ojos con la tierna
levedad del sueño.
Haciéndose ventana en cada hueco,
un trocito de ti, amiga, va
                                    creciendo,
va acunando
la intangible tibieza,
la sagrada longitud de tu vientre.

Ese vientre que es posada y que es luz
y que ahora también es Alma,
                    y es Alba,
y es amanecer hoy en tus pechos
que se tornan
manantiales de espera,
melodías y arrullo en la sonrisa
que ilumina tus ojos
hasta llegar al faro
de tu útero henchido.

domingo, 3 de septiembre de 2017

ARMAS PARA LA LUZ

 


 
 
 
 
 
 
 






































Tristes armas si no son las palabras
           Miguel Hernández



ARMAS PARA LA LUZ

Un puñado de palabras para hacer jarabe,
para hacer una casa y un fusil.

Un puñado de sílabas y un silencio
   para hacer el ramo de las novias.

   Una pizca de adverbio,
   un sentirse pronombre,
   un artículo al fin indeterminado
   para amar. Y un verbo sólo por cuartel.
  Como el beso de Gustav Klimt, un beso
  sembrando entre sus bordes la querencia,
  la gramática exacta de la luz.

                      Isabel de Rueda

DECEPCIÓN

Amadeo Modigliani


DECEPCIÓN

Te aprieta el corazón, es una soga,
te apunta la garganta como un rifle
y te silencia
el pálpito y la sangre.
Tú te mueres irremediablemente
y asistes sin saberlo a tu velorio.
                      Luego
pasa el tiempo, te levantas, aprendes
a caminar y te examinas
en cada cicatriz el nuevo rostro.
No estás ileso pero sientes
salir la tenebrosa y miras
en otros seres la belleza,
                        el beso
en otros huéspedes de amor que tú plantaste,
atrora, sin saberlo. y ríes
y reverdeces
y vences sin saberlo en otras manos.
Tu corazón se expande, sientes
el lapislázuli
y tomas nuevamente el vino
en esa gema
que los dioses amables pusieron en tu copa.

Isabel de Rueda

viernes, 1 de septiembre de 2017

A Propósito del espejismo

Dante Gabriel Rossetti


Cerrar el corazón a los intrusos
                         Carlos Marzal

VISIONES

Afiliarte a las ramas de una luz,
habitar en su cerco,
desnudarte,
cerrar el corazón a los intrusos
destructores del sueño,
y correr
más abajo del arco
antiguo de un castillo derribado en la arena.
Ver el rostro
de tu rostro en el agua,
contemplarte,
modelar el silencio
con tu sola bitácora y mostrar
al final de la noche, la presencia
de esos seres extraños que nos pueblan.


A Virginia Woof

EL HUÉSPED
         I
Escaparse
de la sala común y con vigor
despertar al hambre o al desvarío.
Escaparse y saber
que el huésped que te habita es como un soplo
de luces y anaqueles,
un molino
más en estos campos o un nuevo rucio
en este ciclo de creernos eternos. Capitanes
de ínsulas perdidas entre los mapas
que golpean tu pulso. Un solo libro
donde escribir tu nombre.

               II
Tener un cuarto propio y pelear
hojeando diarios y novelas y biografías,
hasta llegar aquí,
con los dedos emborronados de tinta
y un hambre de milenio.
Tener un cuarto propio, escribir
los círculos y la sombra de aquel huésped
que vaga por las noches y que golpea
las puertas del poema.



Mary Cassat 1844-1926


 

DEL JUEGO

Jugando,
bajo el marco de un fondo inescrutable,
bajo el pecho monstruoso
de un dios en la sabana,
jugando,
con el solo tejado de su boca
decidió caer.
Caerse en la llamada voz de la musa,
golpearse,
perecer como esclava y entre sus brazos
encontrar el ungüento en la palabra,
en el logos,
la noble sinrazón de la poesía.


LECTURA NOCTURNA

Volar a lo inefable e una rima,
a esa línea
voluta y becqueriana,
y sentir,
un perfume de calles,
un aroma de extrañas partituras
que desciende
de esos versos cautivos, de ese libro
que tú lees y que se enreda
en el pausado latido de esa flor
crecida en la nocturna
claridad del insomnio.

IDEALES

Resucite la luz, se abran
los dedos limpios,
se encarne en la garganta la pureza,
florezcan los rosales,
que pase
                   el sueño;
el que vuela,
el que roza nubes y engulle
estrellas en el aire.




Poemas del libro A Propósito del Espejismo, XIX Premio Nacional de Poesía Acorde 2011  Espiel (Córdoba)

viernes, 25 de agosto de 2017

POÉTICA


 

Amadeo Modigliani



 De lo más profundo, del más recóndito y apartado lugar de la mente,
de la sangre o del alma, sin saber cómo, ni porqué surge un verso;
un roce, una caricia, una luz que brota, un signo. Y con él la Memoria,
esa moneda que -como el maestro Borges dijera-,
nunca es la misma, llenándote de imágenes, mordiéndote
hasta ubicarse, hasta quedar dulcemente encajada, cercada
de silencios y recuerdos.

 Es entonces cuando el verso deja de ser verso,
arrastrado por un sin fin de ideas, sensaciones, colores y olores
que brotan como espuma, que te apresan y te inundan de palabras.

Y he aquí el Poema; ese trozo de alegría, de dolor, esperanza o deseo...
verdad o mentira -ya lo dijo Pessoa- que trasciende en el espacio y en el tiempo,
que se asienta y adquiere vida propia.
A veces, pasa el tiempo y sientes que se aleja. No lo reconoces
y notas como un frío su abandono;  tú lo aceptas como un milagro.

                                                                     Isabel de Rueda


 
 
 

REFLEXIONES ACERCA DE LA POESÍA


   Si miro hacia atrás en el tiempo, con el deseo un tanto reflexivo de saber el porqué de esta inclinación mía hacia la poesía, tendría que transportarme a aquellos primeros flirteos con un mundo que sospechaba etéreo e intangible, pero que a la vez sentía palpable y visible en cuanto al cúmulo de sentimientos que a veces un poema era capaz de despertar en mí.

   El misterio como primera fuerza o motor. Un misterio que reside sobre todo en la música, en el ritmo interno de un poema. Dejarte arrastrar por unos versos y luego intentar comprender el impulso, la razón o la magia que hizo posible que ciertas palabras y no otras formaran parte imprescindible de ese pequeño universo que es el poema.


Luego, está el enigma absoluto del hombre, el enigma de mi propia existencia y el poema que florece de ese fondo de huesos, músculos, sangre...que conforma la materia humana y que trasciende el tiempo y el espacio de aquella emoción inicial que le dio vida.


Leonor Fini
                                                                             
 De todos modos, encontrar cuáles fueron las causas o esas primeras motivaciones que me impulsaron a comprar ese mi primer libro de poemas, no es algo que realmente hoy me preocupe. Quizás, el deleite que conlleva encontrar otro sentido, otra voz a ciertas palabras que se me antojan vanas en el quehacer cotidiano y que, en el entramado de un poema, no sólo recuperan su valor inicial, sino que ascienden a otras dimensiones antes por mí insospechadas.

DEL LIBRO PISADAS SOBRE LIENZO

Yo amaré también en árbol o en pájaro cuando mi piel descanse en otras islas.                                    Julia Uceda ABISMO ...